
Gestionar el gasto en publicidad digital de múltiples clientes o equipos es un dolor de cabeza operativo. Los bolsillos resuelven el problema de raíz.
Las agencias y empresas que manejan pauta digital de varios clientes suelen empezar con una sola tarjeta corporativa. Cada cargo de Meta, Google o TikTok llega a la misma cuenta, y al final del mes alguien tiene que conciliar manualmente qué cargo pertenece a qué cliente.
Este modelo no escala. Con 5 clientes ya es tedioso; con 20 es inmanejable. Los errores de atribución son frecuentes y los cierres mensuales se vuelven eternos.
Un bolsillo es una división lógica del saldo de tu wallet. Puedes crear un bolsillo por cliente, por proyecto o por departamento, asignarle un presupuesto, y vincular las tarjetas que cobran de ese bolsillo específico.
Cada tarjeta tiene su propio límite, sus propios controles y sus propios reportes. Cuando un cliente confirma presupuesto, recargas su bolsillo. La pauta corre. Los cargos llegan tipificados al bolsillo correcto.
Con bolsillos, la conciliación deja de ser un proceso manual. Cada cargo ya está atribuido al cliente correcto desde el momento en que ocurre. El cierre mensual de cada cliente sale el día 1.
HOKO, una empresa que gestiona pauta digital, pasó de conciliaciones que tomaban semanas a cierres automáticos gestionando $1.4M en 21 tarjetas activas — una por cliente.
Una integración. Tres países. Demo en 15 minutos.